Si tu móvil carga lento o la batería se agota rápido, suele ser un problema de los accesorios, no del teléfono. Esto es lo que de verdad importa.
Un cargador antiguo y poco potente (5W) tarda horas, y un cable barato pierde energía por el camino: el resultado es una carga lenta y frustrante.
Un cargador GaN moderno con la potencia adecuada (20W para iPhone, 25W+ para Android), un cable que soporte toda la potencia y una batería externa para cuando estés fuera.
Compatibilidad con PD/PPS, varios puertos si cargas más de un dispositivo y un cable certificado para tu cargador (USB-C a USB-C para PD).
Mantén la carga entre el 20% y el 80% en lugar de dejar el móvil al 100% toda la noche expuesto al calor.